domingo, 25 de octubre de 2009
viernes, 23 de octubre de 2009
CUADERNO DE BITÁCORA BERLINÉS - DÍA 4 (X)
El día comenzó a las 8,45 cuando, después de despertarnos, procedimos a realizar la ya rutina de los amaneceres berlineses.
De "Landsberger Alle" fuimos a parar a "Unter den Linden", para contratar la visita guiada que queríamos ver hoy. Se trataba del Campo de Concentración Nazi de SACHSENHAUSEN. Para ello, nuestra guía malagueña Clara, nos encamino vía Cercanías (S-Bahn) a la última parada de la línea S1, Oranienburg. Es un pequeño pueblo donde, a raíz de este Campo de Concentración, adquirieron propiedades familias de oficiales de las SS. En esta visita la guía nos sensibilizó mucho y nos recomendó ponerlos en la piel de los dos lados; las víctimas, por todo lo que sufrieron, aunque es inimaginable, y los villanos por como podía afectarles psicológicamente el constante asesinato de tantos seres humanos.
Comenzamos la visita en la tienda de recuerdos, donde adquirí un libro sobre el campo de concentración que tengo muchas ganas de leerme. El recorrido propiamente dicho comenzó en una maqueta de todo el pueblo de Oranienburgo en la epóca Nazi, pudimos ver su distribución y organización. Vimos también las oficinas, que fueron la sede de todos los campos de concentración alemanes, y enfrente un edificio en ruinas que los allí concentrados denominaban "El Monstruo Verde", por su color y por las torturas denigrantes que tenían que sufrir al servirles como camareros a los miembros de las SS cuando había cenas de gala, puesto que este edificio era como una zona de ocio. Entramos en el campo propiamente dicho al cruzar la torre A, que tenía en sus rejas una inscripción con una la frase "Arbeit Macht Frei" alemana que traducida significa "El Trabajo Libera".
Fotografías: Ernesto Naranjo
jueves, 22 de octubre de 2009
CUADERNO DE BITÁCORA BERLINÉS - DÍA 3 (IX)

Volvimos al centro de Berlín, exactamente hasta Unter den Linden, al Reichstag, parlamento alemán, para, por fin, visitar la cúpula. Tras una hora de cola y mientras pasábamos los controles de seguridad, volvió a llover, esta vez con tormenta eléctrica incluida. Por fin subimos a la cúpula y con una audioguia nos enteramos de como funciona exactamente la democracia alemana, además de mostrarnos paso a paso los importantes edificios de la capital germana que se podían contemplar desde esta altura de unos cincuenta metros. Pudimos realizar unas buenas instantáneas tanto dentro, donde pillamos el anochecer, como fuera de la cúpula, y más tarde, y por segunda vez, delante de la Puerta de Brandemburgo, esta vez de noche e iluminada. Cenamos en un restaurante de Hot Dogs, rematando la cena con un bueno y calentito crepe de gnutella, y todo esto tras comprobar como está marcado por toda la ciudad donde se encontraba el muro.
Llegamos al albergue alrededor de la una, nos duchamos y ahora son las dos casi cuando me estoy despidiendo. Todo sigue muy bien, voy a dormir para coger fuerzas, que mañana nos espera un campo de concentración.
Fotografías: Javier Martín de Almagro / Ernesto Naranjo
lunes, 19 de octubre de 2009
CUADERNO DE BITÁCORA BERLINÉS - DÍA 3 (VIII)
Nos levantamos a las nueve menos cuarto, y, tras realizar los menesteres matutinos, cogimos el metro hasta Potsdamer Platz, para entrar en el Sony style y comprarnos cada uno, una cosa distinta (auriculares, mini disc, blu-ray). Comenzó a llover a jarrillas y tuvimos que volver hacia el hostel a por los chubasqueros, lo que nos hizo perder la ruta del tercer reich que íbamos a coger hoy, intercambiandola por la ciudad de Potsdam, que la teníamos programada el Domingo.Después de una hora de metro llegamos a la ciudad de Potsdam, que está situada a 50 Km. de Berlín. Al llegar amainó el temporal, lo que nos permitió poder comernos a las afueras del centro comercial en el que se encontraba la estación unas mini pizzas para llevar que adquirimos en el propio centro comercial.
Empezó nuestra aventura caminante sobre las dos de la tarde y degustando un buen habano ganado a pulso en las bodas. Esta ciudad, menos impresionante que la capital, se carecterizaba por sus edificios bajitos y coquetos que seguían una misma línea arquitectónica. Vimos una iglesia católica muy curiosa y caminamos por "Brandemburg Alle", calle principal de esta ciudad, hasta llegar a los Palacios Prusianos, donde el rey Federico el Grande residió y mando construir. Una de las cosas más bonitas de todo el viaje, fue impresionante ver unos terrenos tan vastos tan bien cuidados, con tanto verde, con tanta escultura, y tanto palacio. Nosotros nos detuvimos mucho en 3 de los mas famosos palacios, sanssoucci, nuevos Palacios, y orangerie. Siendo ellos del siglo XVIII, y de estilo Barroco y Rococó. El demás tiempo lo dedicamos a desplazarnos tranquila, -que no lenta-mente, por el interior del frondoso y extenso bosque que albergaba estas riquezas tanto económicas, como artísticas. Estos Palacios están declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.martes, 13 de octubre de 2009
sábado, 10 de octubre de 2009
viernes, 9 de octubre de 2009
miércoles, 7 de octubre de 2009
lunes, 5 de octubre de 2009
domingo, 4 de octubre de 2009
viernes, 2 de octubre de 2009
UNA IMAGEN POR CADA DÉCADA... (III). TRIGÉSIMO ANIVERSARIO DE UN GENIO.
Hoy, 2 de Octubre de 2009, hace tres décadas que el arte relumbró de manera fulgente. José Antonio Morante Camacho vino a nacer en la sevillanísima localidad de La Puebla del Río, donde creció con la ilusión de algún día ser torero, jugando al toro con su primo por las calles de su pueblo. A eso dedicó su primera década de vida, a que la semilla del toreo de arte fecundara en sus adentros.
En su segunda década de vida, comenzó a prepararse más en serio, dedicándole cada vez más horas, y ponieéndose ya delante, sobre todo en la segunda mitad de la década. Tomó la alternativa en Burgos a final de esta, abriendo los ojos a los aficionados, para que siguieramos su carrera de forma continua y sin perdernos un ápice de ella.
Podemos decir, que ésta, última década de su vida (por ahora, que sino da mal bajío), ha sido la de su confirmación a lo que ya apuntó en la segunda. Tras problemas psicológicos superados, volvió a reflotar su toreo en el año 2005, una temporada que marcó historia en su toreo. Desde ahí, no sin otros problemas de distinta índole que le hicieron cortar la temporada 2007, ha seguido una progresión lineal que le ha hecho elevar su toreo a cotas inalcanzables e inaúditas.
Haciendo un poco de adivinos, podemos presagiar, que la cuarta década en la que se adentra ahora, va a ser una época de madurez que se verá reflejada en los ruedos con un toreo todavía más acompasado y relajado, incluyendo detalles añejos (de los que siempre está investigando) y excentrididades, porque todo genio ha de tenerlas, y para eso es "Morante de La Puebla".
Mañana en Las Ventas, y con un dedo roto, esperamos disfrutar de la felicidad de su trigésimo aniversario, que esperemos que comparta con los 24.000 espectadores de la Monumental de Las Ventas del Espíritu Santo. ¡FELICIDADES MAESTRO!
Fotografía: Ernesto Naranjo
jueves, 1 de octubre de 2009
ESTE MES MANDÁIS VOSOTRAS...
Dos Rosarios, una misma advocación.
Patrona de Capataces y Costaleros, residente en Santa Ana, y Ntra. Sra. del Rosario de la Hermandad de la Macarena.
Fotografías: José Javier Comas / Roberto Villarrica
COMPARTIR AFICIONES Y DEVOCIONES
Siempre es bonito compartir la afición de la fotografía, y más bonito aún, si es en la especialidad cofradiera, además si es con una persona noble como Sonia ya no tiene precio. Para paladear una extraordinaria como la del sábado pasado van a tener que pasar muchos años, aún así, nunca sera como esta, que la vivimos desde el prisma de la sensibilidad fotográfica. Gracias por todo Sonia.
Fotografía: Leticia Cabezas
sábado, 26 de septiembre de 2009
Y SE ENCENDIÓ EL ALUMBRAO
Antes de llegar el día
de su semana encantada…
Soñó por ti enamorada
en tú muleta mecía!Y se encendió el "alumbrao"
en el real de la feria!...
Por la finura tan seriadel toreo embraguetao
cosido a tú periferia!...
La banda sonó despacio...
Y exquisito el pasodoble,
acariciaba el redoble
en el tiempo y el espacio
a tú escultura salobre…
Y el río se asomó a verte
cuando pasaba cerquita…
Una humilde margarita
se deshojó pa´quererte
y murió por ti marchita…
Texto: Fernando Naranjo Durán
Fotografía: Ernesto Naranjo
jueves, 24 de septiembre de 2009
lunes, 21 de septiembre de 2009
miércoles, 16 de septiembre de 2009
LOS HOMBRES DE JOSÉ ANTONIO

Con un título más bien de serie y con un efecto para darle más énfasis al torero, os quiero presentar instantánea que representa muchas cosas. Los tres que van detrás no sólo son trabajadores de José Antonio, son algo más que eso. Son mano amiga, capote milagroso, ánimo, sonrisa en momentos de flojedad. Son alto y sonoro "bieeeeeeeeeeeeeeeeeeeen" sintiendo el toreo, guardaespaldas de los que no tienen paladar para esto, amigos entre sí, amigos del matador. Son auxilio en momentos de peligro y jaleo en momentos de alegría.
Son Antonio Jiménez "Lili", Rafael Cuesta y Javier Sánchez Araujo. Más que una cuadrilla, una amistad fraguada coso tras coso, complicidad y compromiso en cada tarde. Más quisieran muchos tener esta cuadrilla. Hoy este "Ole" va por vosotros. Gracias por todo.
Fotografía: Ernesto Naranjo
martes, 15 de septiembre de 2009
ROMANCE DE MORANTÍA
21 de mayo. Plaza de Madrid al cielo. Dicen que se recordará ese día como recuerda uno el primer beso. Por la calidez y la emoción, por el latido incontenido y trepidante. Por el corazón que se escapa por la boca. Por el aliento. Por la pasión, por la entrega.
Cuentan que las metáforas se escurrían a borbotones por los vuelos de tu capote, que envolvía tu figura un rumor cristalino de río. Abrazaba tu cintura de barro un viento que nos reconcilió con la vida y la muerte, con el inesperado milagro del tiempo detenido.
Acariciaron las yemas de tus dedos la seda que teje en un suspiro el peso de los siglos, el sabor de las grandes tardes de toros. Tendió tu muleta un puente desde La Puebla hasta la Villa. Y se desperezó el grito de la afición, colmada de tu esencia de arena y lluvia. Y brotaron tus lágrimas, tan limpias, manantiales de luna llena. Verdad que cala hasta las venas.
Ahora que buscan los sabios palabras para definirte -que si genio, poder, torería...-, yo, aunque poco sé de diccionarios, les sugiero Morantía. Dícese del arte puro, del momento eterno, de un poema en cada lance, de la magia en cada paso, del amor en cada pase.
Y si al torear amas, y al amar eres amante; el aroma que vive en esta plaza, el que en ella mora... ése es mi Morante.
Cuentan que las metáforas se escurrían a borbotones por los vuelos de tu capote, que envolvía tu figura un rumor cristalino de río. Abrazaba tu cintura de barro un viento que nos reconcilió con la vida y la muerte, con el inesperado milagro del tiempo detenido.
Acariciaron las yemas de tus dedos la seda que teje en un suspiro el peso de los siglos, el sabor de las grandes tardes de toros. Tendió tu muleta un puente desde La Puebla hasta la Villa. Y se desperezó el grito de la afición, colmada de tu esencia de arena y lluvia. Y brotaron tus lágrimas, tan limpias, manantiales de luna llena. Verdad que cala hasta las venas.
Ahora que buscan los sabios palabras para definirte -que si genio, poder, torería...-, yo, aunque poco sé de diccionarios, les sugiero Morantía. Dícese del arte puro, del momento eterno, de un poema en cada lance, de la magia en cada paso, del amor en cada pase.
Y si al torear amas, y al amar eres amante; el aroma que vive en esta plaza, el que en ella mora... ése es mi Morante.
Relato de Susana Fuentes Arcos para Las Ventas
Fotografía del siempre genial Juan Pelegrín (Manón)
domingo, 13 de septiembre de 2009
SABER PALADEAR UNA CORRIDA DE TOROS
- José Antonio “Morante de La Puebla” (Verde Esperanza Macarena y azabache): Ovación tras aviso y división de opiniones
- Sebastián Castella (Azul pavo real y oro): Dos orejas y Oreja
- Miguel Tendero (Blanco y oro): Ovación en ambos
Con lleno en los tendidos y en tarde agradable ha tenido lugar la corrida cuarta de feria en honor a la Virgen de los Llanos en Albacete. Se han lidiado astados de Núñez del Cuvillo, y uno de Albarreal, que en líneas generales resultaron nobles y colaboradores, a excepción de cuarto y sexto que fueron algo más parados y con menos transmisión. Al segundo se le premió incomprensiblemente con la vuelta al ruedo, cuando rehuyó de la primera vara y ni siquiera probó la segunda.
Y llegó el torbellino francés y con él, lo que siempre le acompaña, es decir, las faenas pensadas desde el hotel y el ¡uy, ay!. Se valió de la técnica del arrimón para cortar sus tres trofeos. Citó con el pico de la muleta y vació la embestida del cornupeta hacia fuera. La gente se conformó con toreros adornos y con la tensión de la posibilidad de que fuera prendido. Esa fue la razón de que le fueran a parar a las manos sendos trofeos.
El torero local, Miguel Tendero tenía que salir a por todas, y así lo hizo. En el primero anduvo despegadillo, aunque de haberlo matado bien, hubiera recibido una oreja tal y como estaba la plaza. En el último toro de la tarde, Miguel salió más dispuesto, se entregó más, se lo pasó más cerca y toreó con más profundidad y hondura. Llegamos a ver una serie de naturales preciosos, largos, con la muleta barriendo el albero y codilleando.
El de La Puebla vivió una tarde de incomprensión, una tarde solo para paladares exquisitos, una tarde de toreo artista. Salió el primero que no se dejó en el percal, pero fue coger la franela y ponerse a embestir, sobre todo por el pitón derecho. Morante toreó con hondura. El toro se vino abajo enseguida, no duró ni cuatro series, cuando aquello parecía la gloria sonando la marcha procesional adaptada a pasodoble “Callejuela de La O”. La faena fue de más a menos, aunque con la medio estocada que el torero le propinó hubiese caído rápido el astado, en la ficha podría poner oreja en su primero. Llegó el toro de la incomprensión, un toro cárdeno entrepelao, careto y botinero. El segundo de su lote salió, y tras probarlo, nos deleitó con un manojo de verónicas de empaque rematadas por una media antológica. En el quite, la gente se impacientaba, pero llegó el ramillete de verónicas y media y puso a todo el mundo de acuerdo. Comenzó la faena de muleta sentado en el estribo y con la montera puesta, recetándole unos torerísimos doblones a su enemigo, que remató con un pase del desdén de cartel. Llegó a los medios y se desmonteró, para brindar al público. La faena, medio se acabó ahí, Morante dio muchas pausas al toro y porfió mucho, echando la muleta al hocico del animal, pero el toro no pasaba mas de dos veces seguidas, y no sin quejarse. Aún así logró sacara una serie de toreo añejo sobre los pies, que no se supo degustar. Mató de pinchazo y media estocada y el respetable dividió sus opiniones, aunque se escuchaban más vítores que abucheos.
Antes de ir a una corrida de toros, hay que afinar el paladar, guardar respeto por lo que allí se ve, estar atento a todo y manifestar la opinión propia de todo lo allí acaecido tras la muerte del burel. Con todo y con eso fue una tarde de toros entretenida en la que el público disfrutó y el aficionado paladeó.
- Sebastián Castella (Azul pavo real y oro): Dos orejas y Oreja
- Miguel Tendero (Blanco y oro): Ovación en ambos
Con lleno en los tendidos y en tarde agradable ha tenido lugar la corrida cuarta de feria en honor a la Virgen de los Llanos en Albacete. Se han lidiado astados de Núñez del Cuvillo, y uno de Albarreal, que en líneas generales resultaron nobles y colaboradores, a excepción de cuarto y sexto que fueron algo más parados y con menos transmisión. Al segundo se le premió incomprensiblemente con la vuelta al ruedo, cuando rehuyó de la primera vara y ni siquiera probó la segunda.Y llegó el torbellino francés y con él, lo que siempre le acompaña, es decir, las faenas pensadas desde el hotel y el ¡uy, ay!. Se valió de la técnica del arrimón para cortar sus tres trofeos. Citó con el pico de la muleta y vació la embestida del cornupeta hacia fuera. La gente se conformó con toreros adornos y con la tensión de la posibilidad de que fuera prendido. Esa fue la razón de que le fueran a parar a las manos sendos trofeos.
El torero local, Miguel Tendero tenía que salir a por todas, y así lo hizo. En el primero anduvo despegadillo, aunque de haberlo matado bien, hubiera recibido una oreja tal y como estaba la plaza. En el último toro de la tarde, Miguel salió más dispuesto, se entregó más, se lo pasó más cerca y toreó con más profundidad y hondura. Llegamos a ver una serie de naturales preciosos, largos, con la muleta barriendo el albero y codilleando.
El de La Puebla vivió una tarde de incomprensión, una tarde solo para paladares exquisitos, una tarde de toreo artista. Salió el primero que no se dejó en el percal, pero fue coger la franela y ponerse a embestir, sobre todo por el pitón derecho. Morante toreó con hondura. El toro se vino abajo enseguida, no duró ni cuatro series, cuando aquello parecía la gloria sonando la marcha procesional adaptada a pasodoble “Callejuela de La O”. La faena fue de más a menos, aunque con la medio estocada que el torero le propinó hubiese caído rápido el astado, en la ficha podría poner oreja en su primero. Llegó el toro de la incomprensión, un toro cárdeno entrepelao, careto y botinero. El segundo de su lote salió, y tras probarlo, nos deleitó con un manojo de verónicas de empaque rematadas por una media antológica. En el quite, la gente se impacientaba, pero llegó el ramillete de verónicas y media y puso a todo el mundo de acuerdo. Comenzó la faena de muleta sentado en el estribo y con la montera puesta, recetándole unos torerísimos doblones a su enemigo, que remató con un pase del desdén de cartel. Llegó a los medios y se desmonteró, para brindar al público. La faena, medio se acabó ahí, Morante dio muchas pausas al toro y porfió mucho, echando la muleta al hocico del animal, pero el toro no pasaba mas de dos veces seguidas, y no sin quejarse. Aún así logró sacara una serie de toreo añejo sobre los pies, que no se supo degustar. Mató de pinchazo y media estocada y el respetable dividió sus opiniones, aunque se escuchaban más vítores que abucheos.
Antes de ir a una corrida de toros, hay que afinar el paladar, guardar respeto por lo que allí se ve, estar atento a todo y manifestar la opinión propia de todo lo allí acaecido tras la muerte del burel. Con todo y con eso fue una tarde de toros entretenida en la que el público disfrutó y el aficionado paladeó.
Fotografía: Ernesto Naranjo
sábado, 12 de septiembre de 2009
martes, 8 de septiembre de 2009
lunes, 7 de septiembre de 2009
¡ANDA QUE NO!
Por la Mancha también tenemos arte y sabemos paladearlo. Vídeo grabado por mi persona antes de la salida de los novios de la ermita de Ntra. Sra. de la Encarnación de Carrión de Cva. Laura García canta por alegrías, un palo precioso del flamenco. Nos pone el pelo de punta.
lunes, 31 de agosto de 2009
TORERO DE AMANECERES Y CREPÚSCULOS
Álvaro R. del Moral
La delgada línea que separa el tormento del éxtasis es un desfiladero hondo y angosto, una senda sin retorno en el capote y la muleta de Morante. José Antonio es un torero de amaneceres y crepúsculos, la lucha de la luz y las tinieblas traducida en esas faenas luminosas, en el arte natural revelado como un secreto antiguo: la razón apasionada contra la fuerza irracional convertidas en oficio sagrado desempeñado por un hombre de luces.Es la caza primigenia del toro remoto del llano y la ribera trocada en expresión gracias a las reglas y al arte. Sólo cuando la noche gana la partida al día llegan las égiras, las huidas a Egipto de este creador sin etiqueta que fragua en soledad sus vueltas al primer plano de la actualidad.
Torero sin tiempo ni lugar, más allá de los duros condicionantes que le ha trazado la vida, el de la Puebla siempre parece llegar de alguna parte, de algún rincón secreto donde se reencuentra consigo mismo y vuelve a beber de las fuentes del toreo. ¿Viene Morante de la Marisma ancha? ¿Necesita de sus horizontes sin riberas? ¿De los lucios donde se refugia la vaca palurda y se posan los ánsares?
Como en una premonición, la marisma fue testigo de la primera vez que se puso delante de una becerra. Fue en lo de Pérez de la Concha, en una dehesa de aire añejo al borde de esa inmensa planicie de arrozales que parte en islas el Bajo Guadalquivir. La marisma, siempre la marisma, crisol del toro bravo, partida y vuelta de Morante en todos los viajes por la piel de toro, refugio mítico en el nomadeo estival de las gentes de coleta.
A Morante lo parieron torero. Nunca quiso ser otra cosa que no fuera torero. Cuentan que el primer dinero que ganó toreando, una moneda de veinte duros, se la dio Espartaco padre cuando lo descubrió dibujando lances al toro del viento, muy niño aún, en las calles de La Puebla. “Para que te compres un chupachús”, le espetó el viejo y sabio torero, que había adivinado algo especial más allá del ballet vacío del toreo de salón a pesar de los poquísimos años del joven oficiante.
Artista precoz, lidiador por generación espontánea, se fogueó siendo un niño aún por los pueblos de Sevilla y Huelva de la mano de Leonardo Muñoz, taurino controvertido que le puso delante de los primeros becerros vestido de luces. Guillena, Castilleja de Guzmán, las tierras del Aljarafe, el Condado y la Sierra; el Andévalo y la tierra calma: el toro en todas partes para fraguar la identidad torera de un muchacho que iba a dar mucho, pero que mucho que hablar.
Las vicisitudes de su propia administración, que nunca estuvo a la altura de su alcurnia torera, alejaron la alternativa de la plaza de la Maestranza. Era el inicio de una tortuosa relación amorosa con la plaza que más ha amado y más le ha exigido. Pero el triunfo llegó en Sevilla y Morante traspasó vestido de grana y oro la puerta con la que sueñan todos los toreros, la puerta que se mira en el Guadalquivir. Pero al amanecer iba a seguirle otro crepúsculo.
A punto de despedir el siglo, en una feria preparada para la definitiva consagración del torero, borracho de toreo y triunfo, fue corneado brutalmente cuando trataba de recibir a un toro con ese cartucho de pescao de los artistas sevillanos. Aquel astado quebró, quizá para siempre, la regularidad de Morante de la Puebla. Pero aún quedaba otra lucha mucho más honda y desnuda, mucho más desesperada, con un marrajo sin cara refugiado en la caverna oscura de su propia mente. Y el torero, una vez más, volvió a desaparecer.
Hombre de los suyos, nunca supo encontrar una férrea estabilidad profesional que apoyara el libre ejercicio del arte del toreo. Aquellos fantasmas andaban rondándole y llegaron las simas, la búsqueda de su auténtico ser a la vez que Morante se convertía en un torero de culto. Los faenones, las bajadas al infierno de su propia alma de hombre y las extrañas idas y venidas se aliaban en un difícil carrusel que iba a preludiar la plenitud torera actual.
Definitivamente entregado a la profesión, Morante ha asumido su condición de primera figura del toreo y navega por esta extraña temporada como uno de sus intérpretes estrella sin rehuir ninguno de los grandes escenarios de la contienda. El de La Puebla fue uno de los salvadores de unas calamitosas y decepcionantes ferias de Sevilla y Madrid. No importó que la sombra oscura de la cornada volviera a hacerse presente cuando estaba volviendo loca a la plaza del Puerto.
Reaparecido y crecido, Morante sigue iluminando los ruedos con un arte natural que redime esta época de vulgaridades. El viernes recibía su última cornada, la segunda en el último mes, no sin antes arrancarle una oreja al morlaco.
jueves, 27 de agosto de 2009
JOAQUÍN DÍAZ "CUQUI DE UTRERA"
Pedazo de torero al que ha maltratado la suerte. Si los designios hubieran sido distintos seguramente estaríamos hablando de un figurón del toreo.
Aquí os dejo un extracto de una de las últimas noticias que aparecen sobre él. Afortunadamente después de esto, volvió a torear en 2007 un festival, aún así nunca será el mismo.
"Joaquín Díaz “Cuqui de Utrera” sufre un grave accidente mientras practicaba parapente
El matador de toros Joaquín Díaz "Cuqui de Utrera" se encuentra ingresado en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla tras sufrir el pasado domingo un grave accidente. El hecho tuvo lugar mientras practicaba parapente en el término municipal de Montellano, cuando sufrió el cierre de éste conllevando al matador de toros a la caída libre desde una altura aproximada de doce metros.
El diestro, que se encuentra en observación en la UCI del mencionado centro hospitalario, tiene fracturada la vértebra L1y posible pinzamiento en la médula, lesiones consideradas de suma importancia, por lo que la preocupación entre la familia y los allegados al torero es máxima, pues aún desconocen las posibles secuelas.
Joaquín Díaz , que iba a ser intervenido quirúrgicamente en la mañana de ayer miércoles, lo será con toda probabilidad el próximo lunes, en una operación que llevará a cabo el doctor Velloso, jefe de los cirujanos de traumatología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde permanece ingresado el torero de Utrera."
Aquí os dejo un extracto de una de las últimas noticias que aparecen sobre él. Afortunadamente después de esto, volvió a torear en 2007 un festival, aún así nunca será el mismo.
"Joaquín Díaz “Cuqui de Utrera” sufre un grave accidente mientras practicaba parapente
El matador de toros Joaquín Díaz "Cuqui de Utrera" se encuentra ingresado en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla tras sufrir el pasado domingo un grave accidente. El hecho tuvo lugar mientras practicaba parapente en el término municipal de Montellano, cuando sufrió el cierre de éste conllevando al matador de toros a la caída libre desde una altura aproximada de doce metros.
El diestro, que se encuentra en observación en la UCI del mencionado centro hospitalario, tiene fracturada la vértebra L1y posible pinzamiento en la médula, lesiones consideradas de suma importancia, por lo que la preocupación entre la familia y los allegados al torero es máxima, pues aún desconocen las posibles secuelas.
Joaquín Díaz , que iba a ser intervenido quirúrgicamente en la mañana de ayer miércoles, lo será con toda probabilidad el próximo lunes, en una operación que llevará a cabo el doctor Velloso, jefe de los cirujanos de traumatología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde permanece ingresado el torero de Utrera."
miércoles, 26 de agosto de 2009
EMOCIÓN
Sé que no es la primera que tengo con el maestro, pero en esta se junta todo. Terno verde Esperanza Macarena y azabache, mi preferido de este año y por muchos años. Faenón de muleta jamás visto con unos conocimientos del enemigo impresionantes. Porque con este terno nos dio otra gran tarde de toros para la historia en Sevilla cuando lo estrenó, y yo estaba allí. Porque ayer me la firmó en Almagro y me dejó escrito para la historia:
...a mi amigo Ernesto. Morante.SEVILLANÍA Y MEDIANÍA

- José Antonio “Morante de La Puebla” (Rosa y oro con remates negros): Oreja en el que abría plaza y Palmas en su segundo.
- Manuel Jesús “El Cid” (Azul noche y oro): Dos orejas en su primero y Ovación en el quinto.
- Miguel Ángel Perera (Azul turquesa y oro): Palmas en el tercero y Oreja en el que cerraba plaza.
Los toros, de Santiago Domecq, desiguales de presentación, muy terciados (salvo primero y sexto), faltos de fuerzas, escasos de casta y con algo de nobleza.
Con casi tres cuartos de entrada y en tarde agradable, se ha celebrado en Almagro la corrida de su feria en honor a San Bartolomé. El cartel era de relumbrón, y la corrida había sido amadrinada por Carmen Martínez Bordiú, que estuvo presente en el callejón. Con todo y con eso no fue suficiente para que en estos tiempos de crisis se llenará la coqueta plaza de la ciudad almagreña.
Lo mejor de la tarde se lo vimos a Manuel Jesús “El Cid”, que anduvo poderoso con un toro que parecía un utrero. Se lo sacó al tercio con adornos muy toreros para comenzar a torear con la derecha con mucho empaque. Cuando pasó a la izquierda se escuchó rugir a la plaza con los naturales que nos deleitó. Se adornó y entró a matar por derecho. El público premio su labor con dos orejas. El quinto fue un toro de similares condiciones, pero más parado y con menos transmisión. El de salteras, tras recibirlo por verónicas, lo intentó por ambos pitones sacando algún que otro muletazo digno de mención pero sin que la faena llegara a alzar vuelo.
Miguel Ángel Perera pechó con el peor lote. El tercero fue un toro desrazado al que hubo de medio inventarse una faena a base de porfiar y echarle la muleta al morro para conseguir algún pasaje de lucimiento. Pinchó, lo que posiblemente le privó de cortar una oreja. En el que cerraba plaza el extremeño hubo de exponer con un toro con mucho motor pero con poca clase y que embestía a tornillazos. Acabó metiéndolo en su terreno, aguantando parones con seguridad, consiguiendo entonarse en una serie con la mano derecha. Mató de estocada, y el público le premió con un apéndice.
Vivimos una cosa fea en esta plaza, y es que al cuarto, que le tocó en suerte a Morante de la Puebla, hubieron de apuntillarlo en el ruedo porque se echó y no había forma de levantarlo. Antes habíamos vivido uno de los pasajes más bellos de la tarde, cuando el de La Puebla del Río, nos deleitó con el toreo a la verónica que firmó con una media sencillamente perfecta: compás abierto, mentón hundido en el pecho, cargando la suerte, echando los vuelos, rematando en la cadera y enroscándose en el percal. En el primero el sevillano pudo lucirse tanto con la mano izquierda, donde dibujó muletazos muy profundos, como con la mano derecha con la que acarició al flojo toro y lo fue metiendo en la muleta al inicio de faena. Su buen hacer y su estética, apoyados por una buena estocada le llevaron a cortar el primer trofeo de la tarde.
Ha sido una tarde en la que la medianía se apoderó de Almagro, ni fú ni fá, una tarde más que efimera. Hubo también algo que se puede quedar en el recuerdo es la sevillanía con la que Morante de La Puebla bailó con su segundo enemigo por sevillanas y media.
- Manuel Jesús “El Cid” (Azul noche y oro): Dos orejas en su primero y Ovación en el quinto.
- Miguel Ángel Perera (Azul turquesa y oro): Palmas en el tercero y Oreja en el que cerraba plaza.
Los toros, de Santiago Domecq, desiguales de presentación, muy terciados (salvo primero y sexto), faltos de fuerzas, escasos de casta y con algo de nobleza.
Con casi tres cuartos de entrada y en tarde agradable, se ha celebrado en Almagro la corrida de su feria en honor a San Bartolomé. El cartel era de relumbrón, y la corrida había sido amadrinada por Carmen Martínez Bordiú, que estuvo presente en el callejón. Con todo y con eso no fue suficiente para que en estos tiempos de crisis se llenará la coqueta plaza de la ciudad almagreña.
Lo mejor de la tarde se lo vimos a Manuel Jesús “El Cid”, que anduvo poderoso con un toro que parecía un utrero. Se lo sacó al tercio con adornos muy toreros para comenzar a torear con la derecha con mucho empaque. Cuando pasó a la izquierda se escuchó rugir a la plaza con los naturales que nos deleitó. Se adornó y entró a matar por derecho. El público premio su labor con dos orejas. El quinto fue un toro de similares condiciones, pero más parado y con menos transmisión. El de salteras, tras recibirlo por verónicas, lo intentó por ambos pitones sacando algún que otro muletazo digno de mención pero sin que la faena llegara a alzar vuelo.
Miguel Ángel Perera pechó con el peor lote. El tercero fue un toro desrazado al que hubo de medio inventarse una faena a base de porfiar y echarle la muleta al morro para conseguir algún pasaje de lucimiento. Pinchó, lo que posiblemente le privó de cortar una oreja. En el que cerraba plaza el extremeño hubo de exponer con un toro con mucho motor pero con poca clase y que embestía a tornillazos. Acabó metiéndolo en su terreno, aguantando parones con seguridad, consiguiendo entonarse en una serie con la mano derecha. Mató de estocada, y el público le premió con un apéndice.
Vivimos una cosa fea en esta plaza, y es que al cuarto, que le tocó en suerte a Morante de la Puebla, hubieron de apuntillarlo en el ruedo porque se echó y no había forma de levantarlo. Antes habíamos vivido uno de los pasajes más bellos de la tarde, cuando el de La Puebla del Río, nos deleitó con el toreo a la verónica que firmó con una media sencillamente perfecta: compás abierto, mentón hundido en el pecho, cargando la suerte, echando los vuelos, rematando en la cadera y enroscándose en el percal. En el primero el sevillano pudo lucirse tanto con la mano izquierda, donde dibujó muletazos muy profundos, como con la mano derecha con la que acarició al flojo toro y lo fue metiendo en la muleta al inicio de faena. Su buen hacer y su estética, apoyados por una buena estocada le llevaron a cortar el primer trofeo de la tarde.
Ha sido una tarde en la que la medianía se apoderó de Almagro, ni fú ni fá, una tarde más que efimera. Hubo también algo que se puede quedar en el recuerdo es la sevillanía con la que Morante de La Puebla bailó con su segundo enemigo por sevillanas y media.
Fotografías: Ernesto Naranjo
DEL GEMIDO AL BRAMIDO...

- José Antonio “Morante de La Puebla” (Verde Esperanza Macarena y azabache): Pitos en el que abría plaza y Dos orejas tras aviso en su segundo.
- Miguel Ángel Perera (Carmesí y oro): Ovación en su primero y Oreja en el quinto.
- Cayetano Rivera (Espuma de Mar y oro): Dos orejas en el tercero y Oreja en el que cerraba plaza.
Los toros, de José Vázquez, resultaron bravos, nobles y colaboradores en líneas generales. El tercero fue premiado con una incomprensible vuelta al ruedo.
Cuenca, una tarde agradable y una conjunción de circunstancias que hacían de un gran cartel una corrida de expectación, y ya se sabe… Pero fue todo lo contrario. Se aunaban las ganas de volver a ver a un enrachado Perera tras su cogida en Ciudad Real, con las de que se vieran las caras Morante y Cayetano tras la polémica de la medalla de BB AA concecida a su hermano Francisco.
El patio de caballos denotaba la presencia de ese ciclón femenino que es Cayetano Rivera, todas se compinchaban para llevarse su preciada foto, mientras otros esperabamos a Morante, que se metío en la capilla y salió ya liado, dos minutos después de que Cayetano -sin liar- saliera para arrastrar al género femenino hacia otro punto de la plaza.
La tarde vivió su momento álgido en el tramo central. Miguel Ángel Perera, que reaparecía tras el percance de Ciudad Real, poco pudo hacer con el lote que sorteó, que fue el peor. Anduvo muy vistoso con el capote toda la tarde. En las faenas de muleta se mostró voluntarioso, sobando a unos enemigos que andaban y no embestían, y que carecían de transmisión alguna. Aún así logró arrancar la oreja del quinto de la tarde, habiendo petición de la segunda.
Cayetano vino a morder, quería demostrar que está ahí, y que hay que tenerlo en cuenta. Esperó a su primer enemigo, muy torero, y sentado en el estribo para administrarle posteriormente una buena dosis de estéticas verónicas y media. La faena de muleta fue muy sentida, llegandose a romper con la mano izquierda cuando trajo al astado toreado de largo y lo remató con la mano baja y detrás de la cadera. Vimos una faena compacta y profunda, que le valió para cortar las dos orejas, y que al toro le dieran la vuelta al ruedo. En el último de la tarde anduvo muy dispuesto, dando a su enemigo de recibo una buena serie de verónicas que remató con varias largas cordobesas. Ya en la muleta le anduvo seguro por la cara al toro, consiguiendo muletazos de bella factura con la mano izquierda que le valieron para cortar otra oreja. El público andaba todavía con el “síndrome de Stendhal”.
Morante durante la lidia del tercero, había sido trasladado a la enfermería para que el Doctor lo viera, ya que andaba flojo de fuerzas. Le había dado una lipotimia. En su primero, un toro que se partió el pitón nada más salir rematando las tablas, poco pudo hacer con el percal, nos regaló una verónica, una con la que todavía soñamos. Lo intentó con la muleta en la mano derecha, con la que pudo sacar algún que otro muletazo, lo intentó por la izquierda y no lo vió claro. Abrevió, regalándole el respetable una bronca.
Medio aturdidos por la faena de Cayetano al tercero, y tras el riego de la plaza para demorar la aparición del diestro de La Puebla del Río, pasamos del gemido de las féminas con Cayetano, al bramido profundo y ronco del buen aficionado. La plaza acabó siendo una olla exprés. Morante quitó a su enemigo del caballo por chicuelinas de manos bajas y enroscándose el capote, para rematar con una media acompasada a pies juntos en la que se paró el tiempo. Comenzó la faena con ayudados por alto, enroscándose al toro en el cuerpo. Pasó luego a probarlo por bajo con las dos manos, toreando directamente por derechazos y naturales de mucho empaque. Deleitó a los asistentes con naturales muy largos, profundos y rematados bien atrás y bien abajo. Se adornó con torería. La faena se venía a menos por las fuerzas y las ganas del toro. Le recetó otra tanda de estatuarios y ayudados por alto en los medios, lo dejó respirar y el toro se vino arriba. Tras una trincherilla para que nos tiráramos del pelo porque no se puede torear mejor, comenzó con la mano izquierda otra vez, a bajarla más y más, a llevarlo más largo, y a rematarlo más detras de la cadera con las zapatillas bien plantadas en el albero y pasándoselo cerca. La plaza bramaba y Morante toreaba. Cogió el estoque lo montó en la muleta y cargó la suerte con la mano derecha. Se pasó al astado de pierna a pierna y enroscándose en él. No le hicieron falta muletazos feos para dejarlo colocado, con el último derechazo lo dejó en los medios para matar de un estoconazo y recibir las dos orejas por una faena que permanecerá indeleble en la memoria de los aficionados durante mucho tiempo.
Gran tarde de toros en Cuenca. Del gemido al bramido sólo hay un paso, que se da con hondura, profundidad, sentimiento, pasión y sobre todo con alma. Por eso hay pocos que consiguen el bramido.
- Miguel Ángel Perera (Carmesí y oro): Ovación en su primero y Oreja en el quinto.
- Cayetano Rivera (Espuma de Mar y oro): Dos orejas en el tercero y Oreja en el que cerraba plaza.
Los toros, de José Vázquez, resultaron bravos, nobles y colaboradores en líneas generales. El tercero fue premiado con una incomprensible vuelta al ruedo.
Cuenca, una tarde agradable y una conjunción de circunstancias que hacían de un gran cartel una corrida de expectación, y ya se sabe… Pero fue todo lo contrario. Se aunaban las ganas de volver a ver a un enrachado Perera tras su cogida en Ciudad Real, con las de que se vieran las caras Morante y Cayetano tras la polémica de la medalla de BB AA concecida a su hermano Francisco.
El patio de caballos denotaba la presencia de ese ciclón femenino que es Cayetano Rivera, todas se compinchaban para llevarse su preciada foto, mientras otros esperabamos a Morante, que se metío en la capilla y salió ya liado, dos minutos después de que Cayetano -sin liar- saliera para arrastrar al género femenino hacia otro punto de la plaza.
La tarde vivió su momento álgido en el tramo central. Miguel Ángel Perera, que reaparecía tras el percance de Ciudad Real, poco pudo hacer con el lote que sorteó, que fue el peor. Anduvo muy vistoso con el capote toda la tarde. En las faenas de muleta se mostró voluntarioso, sobando a unos enemigos que andaban y no embestían, y que carecían de transmisión alguna. Aún así logró arrancar la oreja del quinto de la tarde, habiendo petición de la segunda.
Cayetano vino a morder, quería demostrar que está ahí, y que hay que tenerlo en cuenta. Esperó a su primer enemigo, muy torero, y sentado en el estribo para administrarle posteriormente una buena dosis de estéticas verónicas y media. La faena de muleta fue muy sentida, llegandose a romper con la mano izquierda cuando trajo al astado toreado de largo y lo remató con la mano baja y detrás de la cadera. Vimos una faena compacta y profunda, que le valió para cortar las dos orejas, y que al toro le dieran la vuelta al ruedo. En el último de la tarde anduvo muy dispuesto, dando a su enemigo de recibo una buena serie de verónicas que remató con varias largas cordobesas. Ya en la muleta le anduvo seguro por la cara al toro, consiguiendo muletazos de bella factura con la mano izquierda que le valieron para cortar otra oreja. El público andaba todavía con el “síndrome de Stendhal”.
Morante durante la lidia del tercero, había sido trasladado a la enfermería para que el Doctor lo viera, ya que andaba flojo de fuerzas. Le había dado una lipotimia. En su primero, un toro que se partió el pitón nada más salir rematando las tablas, poco pudo hacer con el percal, nos regaló una verónica, una con la que todavía soñamos. Lo intentó con la muleta en la mano derecha, con la que pudo sacar algún que otro muletazo, lo intentó por la izquierda y no lo vió claro. Abrevió, regalándole el respetable una bronca.
Medio aturdidos por la faena de Cayetano al tercero, y tras el riego de la plaza para demorar la aparición del diestro de La Puebla del Río, pasamos del gemido de las féminas con Cayetano, al bramido profundo y ronco del buen aficionado. La plaza acabó siendo una olla exprés. Morante quitó a su enemigo del caballo por chicuelinas de manos bajas y enroscándose el capote, para rematar con una media acompasada a pies juntos en la que se paró el tiempo. Comenzó la faena con ayudados por alto, enroscándose al toro en el cuerpo. Pasó luego a probarlo por bajo con las dos manos, toreando directamente por derechazos y naturales de mucho empaque. Deleitó a los asistentes con naturales muy largos, profundos y rematados bien atrás y bien abajo. Se adornó con torería. La faena se venía a menos por las fuerzas y las ganas del toro. Le recetó otra tanda de estatuarios y ayudados por alto en los medios, lo dejó respirar y el toro se vino arriba. Tras una trincherilla para que nos tiráramos del pelo porque no se puede torear mejor, comenzó con la mano izquierda otra vez, a bajarla más y más, a llevarlo más largo, y a rematarlo más detras de la cadera con las zapatillas bien plantadas en el albero y pasándoselo cerca. La plaza bramaba y Morante toreaba. Cogió el estoque lo montó en la muleta y cargó la suerte con la mano derecha. Se pasó al astado de pierna a pierna y enroscándose en él. No le hicieron falta muletazos feos para dejarlo colocado, con el último derechazo lo dejó en los medios para matar de un estoconazo y recibir las dos orejas por una faena que permanecerá indeleble en la memoria de los aficionados durante mucho tiempo.
Gran tarde de toros en Cuenca. Del gemido al bramido sólo hay un paso, que se da con hondura, profundidad, sentimiento, pasión y sobre todo con alma. Por eso hay pocos que consiguen el bramido.
Fotografías: Ernesto Naranjo
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