miércoles, 4 de agosto de 2010

CUADERNO DE BITÁCORA AQUINCENSE (IV) - DÍA 2

BUDAPEST (HUNGRÍA). MIÉRCOLES 21 DE JULIO DE 2010.


Tras comer a las espaldas de la Basílica, nos fuimos buscando una mas que necesaria sombra junto al Parlamento mientras que esperabamos la hora a la que estábamos citados. Después de pasar el arco de seguridad nos recibió el guía, que era un cachondo, que nos explicó con minuciosidad los detalles del edificio, donde también se alberga la corona con la que canonizaron a San Esteban y que, si no mal recuerdo, tendrá unos 1000 años de vida. Una curiosidad es que la cruz que hay en la parte central de la corona está torcida, y se ha convertido en un signo nacional. Nos enseñó el guía el ala derecha de un edificio totalmente simétrico, en este ala se encontraba la cámara baja. En los pasillos de la cámara baja hay unos ceniceros numerados por cada escaño con un soporte para puros. Tras esto, terminó la visita.



Después de salir del parlamento fuimos buscando el Danubio para cruzarlo por el puente de las cadenas y subir en teleférico hasta el castillo de Buda, por el cual estuvimos paseando por sus jardines y pudimos contemplar las maravillosas vistas que nos ofrece de la ciudad de Pest al otro lado del río, donde destacan el parlamento, la basílica de San Esteban y el puente de las cadenas. Bajamos andando por las callejuelas hasta llegar a Batthyany tér, donde se encuentra la iglesia de Santa Ana, y donde pudimos cenar en un italiano contemplando el parlamento al otro lado del río.


Tras la cena fuimos hasta la vera del rio para ver el parlamento iluminado y despues desplazarnos en metro hasta Deák Ferenc tér para terminar el día donde lo empezamos, con el bufón. Seguimos hasta el puente de las cadenas y desde ahí contemplamos el propio puente iluminado y el castillo de Buda igualmente. Las vistas eran para paladearlas. Y de nuevo, mañana saldrá el violento Lorenzo húngaro.



Fotografías: Ernesto Naranjo

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